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Maltrato sistematico a los menores en los centros de la Fundación O´Belen

Miércoles 25 de julio de 2007, por anonymous


¿QUÉ PASA EN LOS CENTROS DE LA FUNDACIÓN O´BELÉN?

Los llamados Centros Terapéuticos de menores son centros especializados en la atención a menores de 12 a 18 años aproximadamente que presentan un trastorno de conducta. Están incluidos en la red del sistema de protección de menores de las distintas comunidades autónomas. Con un régimen de internamiento semiabierto, en estos Centros un equipo multidisciplinar de profesionales de distintos ámbitos de lo social y relacionados con la educación velan por el bienestar del menor y por su futuro, paliando sus carencias afectivas y ofreciendo un entorno estable y ajustado a las necesidades del menor con el fin de lograr la recuperación psicosocial de éste, favoreciendo su crecimiento adecuado y lograr así su plena integración social. Hasta aquí la versión oficial, pero por desgracia esto solo es así en los papeles.

En la práctica, la situación es muy distinta. Para empezar, muchos de los educadores e incluso de los miembros del equipo directivo no han pisado nunca la universidad, careciendo de la mínima formación necesaria para desarrollar la labor que se les ha encomendado. Los menores, que son internados contra su voluntad en régimen semiabierto (que nosotros preferimos llamar ‘semicerrado’), sufren un régimen netamente carcelario. La normativa interna es la misma que la de los centros de reforma, incluyendo penas de aislamiento de hasta siete días, eufemísticamente llamadas “separación de grupo”.

Sus derechos son pisoteados constantemente. Estos menores deben ganarse el derecho de asistir al instituto, “privilegio” que en cualquier momento puede ser retirado por decisión del director del Centro (por supuesto, ningún profesor ni orientador acude al Centro para impartir clases a los “no privilegiados”, que no reciben ningún tipo de formación reglada).

Tampoco existe la intimidad; la correspondencia es abierta y leída por el equipo educativo y cuando se estima oportuno no se le entrega al menor, y las llamadas telefónicas son supervisadas y pueden ser interrumpidas por el educador. Los permisos y las visitas, además de estar muy restringidas, pueden ser canceladas a voluntad de dirección.

Se realizan registros con desnudo integral, generalmente como forma añadida de castigar y humillar al menor (a veces son obligados a hacer flexiones o a saltar en cuclillas mientras están desnudos, ocasionalmente en presencia de otros menores además del personal del Centro, que en ocasiones no es del mismo sexo que el menor).

El castigo físico está a la orden del día, por ejemplo obligando a los menores a realizar ejercicio físico hasta la extenuación. Otros castigos vejatorios se esconden bajo las llamadas “medidas educativas creativas”, que consisten en las ocurrencias del educador de turno (por ejemplo atar la mano de un menor a la de otro para que “aprendan a convivir”). Los castigos colectivos son igualmente algo cotidiano.

Las agresiones físicas también están presentes, justificadas en la “contención física” (obviamente, ningún médico revisa a los niños tras estos violentos episodios). La coacción, las amenazas, los gritos, los insultos y demás agresiones verbales son recursos “educativos” utilizados diariamente.

En muchos de estos Centros se abusa constantemente de psicofármacos, especialmente tranquilizantes, siendo una medicación forzosa a la que no pueden negarse los menores. Incluso en ciertos Centros los educadores disuelven tranquilizantes en la comida, sin supervisión ni prescripción médica alguna y sin informar de ello a los menores, para que “no molesten”. La medicación psiquiátrica también se utiliza como forma de castigo o como medida de coacción.

A todo esto, hay que añadir unas deficiencias materiales muy graves, como falta de agua caliente y calefacción durante largos periodos, mobiliario insuficiente y en mal estado, malos olores constantes y falta de ventilación, una deficiente alimentación tanto en calidad como en cantidad, etc. (no olvidemos que el fin último y no declarado de las “asociaciones” que gestionan estos centros no es otro que el lucro económico).

Toda esta enfermiza situación se ve agravada ante la corta edad de algunos menores, ya que en los Centros terapéuticos se está empezando a internar incluso a niños de menos de 10 años. Los menores que terminan en este infierno proceden, en su mayoría, de la marginación y la exclusión social. Pero, en cualquier caso, todos presentan una historia de vida muy similar: abandono afectivo, negligencias continuas y malos tratos físicos y psicológicos en el ámbito familiar. Así pues, estos niños maltratados desde la cuna, no reciben del sistema de protección de menores más que su institucionalización, la privación de libertad y más malos tratos.

Desgraciadamente, este tipo de Centros están proliferando cada vez más en los últimos años, siendo ya varias las supuestas ONGs que los gestionan, aunque la abanderada de este tipo de “intervención social” sigue siendo la Fundación Internacional O´Belen, con su presidente Emilio Pinto Rodríguez a la cabeza. Algunos de sus centros son “Casa Joven Juan Carlos I” (Azuqueca de Henares), “La Jarosa” (Madrid), “El Picón” (Paracuellos del Jarama) y “Nuestra Señora de La Paz” (Cuenca).

¿QUÉ PRETENDEMOS?

Ante esta dramática y desconocida situación, un grupo de personas nos hemos juntado para denunciarlo. Algunos trabajamos con menores, otros somos chavales que sufrimos o hemos sufrido los centros y el resto somos gente solidaria que no quiere permitir que sigan los malos tratos. Exigimos, tanto en los Centros Terapéuticos como en los Centros de Reforma, lo siguiente:

• NO A LAS PENAS DE AISLAMIENTO. Debido a su nulo valor pedagógico y a que suponen un riesgo para la integridad física y psicológica del menor, estamos convencidos de que no es sino una forma de tortura. De hecho, las penas de aislamiento en menores de edad están tajantemente prohibidas por Naciones Unidas desde 1990. • NO A LA MEDICACIÓN FORZOSA. Los psicofármacos utilizados están pensados para ser empleados por breves periodos de tiempo o en momentos de crisis, no de forma crónica. Están dañando el sistema nervioso de los menores y creando dependencia. • NO MÁS AGRESIONES, NI FÍSICAS NI VERBALES. Los menores deben ser tratados sin violencia y desde el respeto a su persona. • ESCOLARIZACIÓN DE TODOS LOS MENORES. La educación es un derecho básico garantizado por ley y una necesidad de cara a la integración social de los menores.

9 mensajes

  • > > > Maltrato sistematico a los menores en los centros de la Fundación O´Belen

    1 de noviembre de 2007 17:47, por SUFRIDORA DE MENORES
    MALTRATO PSICOLÓGICO A LOS EDUCADORES Y A LAS PERSONAS HONESTAS Tras la lectura del artículo no me queda nada más que comentar la humilde opinión mia y de otros tantos compañeros que nos dedicamos a la difícil tarea de educar a estos menores que ingresan en Centros Terapéuticos. Respeto la opinión que aquí se relata, pero la mía es completamente distinta. Partiendo de la base de que estos jóvenes ingresan en estos Centros como medida disciplinaria ante un hecho sancionado legalmente, deberíamos también ponernos en el lugar de las víctimas que sufrieron sus hechos delictivos. No citaré casos concretos de niños y no tan niños que se hallan bajo mi tutela, y que han destrozado la vida física y psicológica de muchas personas, pero esto me hace lanzar una pregunta. ¿Realmente piensan ustedes que estos menores deberían tener un trato especial? ¿Donde se situaría entonces la sanción ante un hecho que él debe aprender como erróneo? Pues bien la clara realidad no es esta, sino que estos "Menores Infractores" se cargan de unos derechos inmensos amparados por una ley del menor que protege más a los delincuentes que a las víctimas, solicitan todo y no respetan normas, sienten que están de vacaciones más que cumpliendo una medida jurídica. Y todo esto bajo la impotente mirada de educadores que ven día tras día como compañeros suyos tienen que abandonar su trabajo al no verse respetados ni comprendidos. Creo que el ser Menor no da el derecho a que un delito quede impune y sino pregunten a las víctimas de asesinatos que ya no pueden ver como su vida fue pagada con 4 años de privilegios en un colegio llamado "Centro de Menores".
    • Sufridora de menores...En los centros terapeuticos se interna a niños que no han cometido delitos. Esto para empezar. Otra cosa son los centros de reforma terapeuticos...aunke en la practica la diferencia es nula...se trata a todos los niños por igual.

      Trato de favor no...solo se pide que no se les torture...

  • No me extraña nada lo leído en vuestro artículo. En cierta ocasión conocí al presidente de la Fundación Internacional O’ Belen, D. Emilio Pinto Rodríguez, y creo firmemente en que lleva a cabo esas prácticas "tan pedagógicas" acordes con su propia formación académica, es decir, casi nula.

    Mucha "palabrería barata" cuyo único fin es enriquecer sus propias arcas en nombre de los adolescentes y niños necesitados de su labor educativa.

    Es una gran pena que sigan adelante este tipo de proyectos a costa de la buena voluntad de muchas personas que llegan a dar su vida por ayudar a los demás.

    Ánimo y seguid denunciando.

  • Este foro porque no me permite escribir mi opinion cuestionando este articulo?
  • Más información en la página de la Asamblea contra los centros cerrados de menores: www.centrosdemenores.com

    web : Samblea contra los centros cerrados de menores

  • Maltrato sistematico a los menores en los centros de la Fundación O´Belen

    26 de julio de 2008 18:39, por el educador enmascarado

    Me parece que estáis sacando las cosas un poco de quicio... no os digo que la situación en estos centros sea maravillosa, teniendo en cuenta de lo que estamos hablando no creo que todo pueda pintarse de rosa, pero por propia experiencia de trabajo en un centro de O´Belén os puedo decir que os equivocáis en muchas cosas, por lo menos en cuanto a un par de centros, es cierto que nunca he estado en La Jarosa y se oyeron cosas muy raras ahí, pero en cuanto a los demás, me parece que os pasáis y creáis una alarma social injustificada.

    Primero, en cuanto a la formación de los educadores... apenas hay uno o dos que no hayan pisado la universidad porque simplemente tengan la fp de integrador social, pero hay muchos que son licenciados y con máster, aparte de los diplomados en educación social...

    Segundo, los registros llevan tiempo sin hacerse, y cuando se hacían NUNCA es para humillar a nadie... ¿quién pensáis que trabaja en estos centros? ¿soldados de las SS?

    Tercero, en cuanto a lo de la educación reglada... la comunidad de madrid envía POR LEY profesores a dar clase durante todo el año lectivo a los chavales que no van al instituto, y lo de ganarse el privilegio, no te digo que no haya parte de razón, pero meter en un instituto a un chaval con un trastorno disocial grave puede ser un gran riesgo, para él y para los demás.

    Cuarto, en cuanto a la medicación... supongo que el que escribe esto no es médico ni mucho menos psiquiatra, a pesar de lo cual se permite opinar sobre la administración más o menos temporal de medicamentos... ¿utilizar la medicación como castigo? ¿realmente has pensado en eso? Es ilegal administrar medicación, y cuando un chaval se niega a tomarla, ni de lejos se le "disuelve en la comida", simplemente no la toma y punto. Sólo el psiquiatra del centro determina quién toma la medicación, nadie más...

    Quinto, la separación de grupo nunca llega a siete días, de hecho, no suele pasar de 24 horas, y ante un caso de agresión física de un menor a otro... ¿qué habría que hacer, darle un premio?

    Y en cuanto a las deficiencias materiales, calefacción, etc, pues tampoco voy a agregar nada, simplemente que cuando paséis por algún centro os daréis cuenta de lo equivocado que está ese apartado...

    Para terminar, por mi parte y la inmensa mayoría de los educadores que he conocido (es cierto que gilipollas los hay en todos lados, y el sector de la intervención social no va a librarse) a los menores se les trata con el mayor cariño del mundo, cuando están en el centro están bien cuidados, y cuando se van, ya sea por fuga o por salida procuramos estar en contacto con ellos, porque son gente que realmente nos preocupa, si no, ¿para qué trabajar con ellos? en el mercadona pagan más por hacer de reponedor, y me queda más cerca de casa...

    Os puedo prometer (y prometo) que he sido sincero en todo lo que he escrito, y podéis creerme o pensar que soy una rata del sistema o algo parecido, eso queda en vuestro parecer. La vida de estos chavales es un infierno en muchos casos, pero los educadores tratamos de arreglar eso en la medida de lo posible, no somos maléficos seres que tratan de destruir lo que queda de humano en los menores internos... que, por cierto, es la comunidad de madrid (el IMMF) quien los destina a tal o cual centro.

    Creo que lo que más me ha jodido es lo de las agresiones hacia los chavales, lo de los insultos y eso... en serio, seamos realistas...

  • estudio menores

    28 de junio de 2010 09:06, por Isabel
    Buenos dias,soy alumna de un master de la Universidad de Jaen,querría soliciatarle informacion o que me pudieran ayudar ...Estoy relacizando un trabajo de investigación acerca de los beneficios del turismo en los menores en riesgo social.Querría saber qué actividades realizan con los chicos/as en sus proyecto que tengan cierto caracter turistico y que ustedes consideren que pueden ayudar a la reinsercion del menor o a su ayuda a nivel personal,familiar ,educativo,personal... Espero que puedan ayudarme. Un saludo cordial Isabel Rodriguez Fernández. Jaen

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